LAS VENTAJAS DE LA REGULARIZACIÓN LEGAL
España ha experimentado un crecimiento significativo de la población inmigrante debido a su dinamismo social y económico de los últimos años. Desde 1981 hasta el pasado año, la población extranjera en este país ha pasado de ocupar un 0,52% del número total de ciudadanos a situarse en un 9,93%.
Este crecimiento de población es la consecuencia más llamativa, pero también hay que tener en cuenta otras mejoras que los extranjeros han introducido en España, como el repunte de la fecundidad que se ha experimentado entre 1998 y 2005. Según datos del INE, en estos años se ha pasado de una tasa bruta de natalidad del 9,19% a una del 10,73%.
Por otro lado, la población se rejuvenece debido a que la mayor parte de las personas que emigran tienen entre 25 y 35 años, es decir, población en edad de trabajar y gracias a la cual España continúa experimentando un enorme crecimiento económico.
Aunque el colectivo inmigrante también se beneficia de las prestaciones sociales, hay que destacar su contribución al crecimiento del PIB -que según un informe oficial publicado hace dos años ha aumentado un 4% desde 1997-, el aumento de 623 euros de la renta anual de cada español y el hecho de que, como anunció el presidente del Gobierno en uno de los debates electorales, los inmigrantes aportaron el pasado año 9.000 millones de euros a la Seguridad Social. Esta suma equivale a lo que le cuestan a la Hacienda Pública 900.000 pensionistas, y la mayor parte de los jubilados en este país no son extranjeros, precisamente porque la población inmigrante viene en edad de trabajar y no de beneficiarse de las arcas del Estado.
Desde que el fenómeno de la inmigración comenzó a ser tal, muchos colectivos y partidos políticos han criticado los gastos que el Estado tiene que emplear en mantener a los extranjeros. Sin embargo, los datos demuestran que al comparar la aportación anual de los inmigrantes en las arcas públicas con los gastos que generan, el superávit a favor del Estado alcanza los 5.000 millones. De hecho, sólo hay que ver que las regiones más dinámicas de España son las que han recibido más extranjeros en los últimos años: Baleares (16%), Madrid (13%), Comunidad Valenciana (12.4%) y Murcia (12.3%).
El problema viene cuando aparecen las cuestiones legales. La adquisición de la nacionalidad española se encuentra recogida en la Ley de Extranjería, en el Código Civil y en los Tratados Internacionales Bilaterales. Éstos otorgan al extranjero los mismos derechos que a cualquier ciudadano español aunque, eso sí, sin necesidad de firmar un contrato en el que se le comprometa a aceptar y compartir las costumbres nacionales.
Si en vez de dedicarse tanto a hacerles firmar su compromiso con España se le hubiese dedicado más tiempo a su regularización por parte de los distintos partidos que se han sucedido en el Gobierno en los últimos doce años, no habría tantos problemas con el bonobús o las ruedas de la bicicleta.
En el año 2001 bastaba con demostrar que se había llegado a España antes del 23 de enero, un documento que lo certificase suponía la inclusión del extranjero en la lista de regularización. Sin embargo, la ley indica que para obtener la nacionalidad se debe haber residido en el país de manera legal y continuada durante al menos diez años.
La única forma de que España aproveche del mejor modo posible las ventajas que ofrece la inmigración es que el Estado no lleve a cabo una política de regularización masiva, sino mediante convenios con los países de origen que permitan a los extranjeros entrar en este país con un contrato de trabajo previamente legalizado y que posibiliten al Gobierno de España su repatriación en el caso de que lo hagan de manera ilegal.
Pues sólo quería comentar que me resulta extraño que no hayan hecho ningún comentario todavía, aunque la verdad es que yo creo que tu exposición no tiene ningún punto débil por el que atacarle, y espero que abra los ojos, aunque sólo sea un poco, a aquella gente que sólo es capaz de ver los inconvenientes de la inmigración, sin ni siquiera reparar en si es ilegal o no.
Y por otro lado, comentar que la Seguridad Social y las pensiones son unos servicios que la gente asume como algo cotidiano (y que sin embargo no existen en otros países desarrollados) y no es consciente del privilegio que realmente son.
La gente critica a la Seguridad Social equiparándola con la sanidad privada (en todo menos en lo que les cuesta) pero tenemos uno de los mejores servicios sanitarios públicos del mundo.
Y en cuanto a las pensiones, mucha gente se queja de la pensión que recibe, que considera insuficiente para vivir en muchos casos, sin reparar en que se trata de una ayuda para complementar a los ahorros que hayamos acumulado a lo largo de nuestra vida en el caso de las pensiones por jubilación, y en el resto de los casos (invalidez, viudedad, orfandad,etc.) de una compensación pagada por el resto de los contribuyentes, inmigrantes incluidos.
El mayor problema de España, y posiblemente del mundo, es el egoísmo. Si nuestra vista fuera un poco más allá de nuestro ombligo (o incluso simplemente pensando en nuestro ombligo a medio o largo plazo) seríamos más conscientes de la realidad y se lograrían arreglar muchos de los problemas que nos rodean.
Un saludo!
Yo solamente comentarte que én él último párrafo tienes toda la razón del mundo y que eso es lo que se debería de hacer y nos ahorraríamos muertes al intentar venir en pateras o asesinatos de los clanes estos rumanos,colombianos…
Si quieren venir a España que venga con un trabajo legalizado y bienvenidos porque, si no queremos hacerlo los españoles al menos ellos si.
1 beso periodista!
Me parece muy necesario dar a conocer a la población estos datos demográficos y económicos, porque la mayoría cuando se trata de hablar de inmigración, lo hace ” al son de la boca”.
Por eso, como futura economista me parece totalmente necesario la inserción de inmigrantes, sobretodo para poder sufragar y asegurar al menos a corto plazo, los gastos originados por nuestro tan polémico sistema sanitario de seguridad SOCIAL( y lo pongo en mayúsculas, porque como dice Nacho, muchos no saben lo importante y lo que significa tener unos servicios mínimos de sanidad asegurados, sólo se ve la parte negativa…q para mí aún no es visible…), y también nuestro querido servicio de pensiones.
Respecto a este último, creo q nuestros pensionistas actuales no se dan cuenta, el díficil problema demográfico al que nos estamos enfrentando. Cada vez nuestra población es más envejecida y eso, sumado al descenso de la natalidad, hace que los contribuyentes actuales no tengamos garantizada nuestra pensión, sino es por el fuerte impulso que están dado a nuestra economía los inmigrantes.
Esta es mi pequeña percepción del panorama económico-social actual, yo como actual contribuyente tengo que dar las gracias a la inmigración, no sé si tendré asegurada la pensión pero desde luego que sin ellos aún menos.